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Electroósmosis y humedad: qué es y por qué no es la mejor solución

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La aparición de humedades en los muros bajos de una vivienda es un problema estructural grave que requiere un análisis técnico riguroso. En Novanor entendemos la preocupación de los propietarios al buscar una salida definitiva frente al fenómeno de la capilaridad, donde suele plantearse el uso de la técnica conocida como electroósmosis para humedad.

Antes de realizar una inversión económica importante en estos dispositivos electrónicos, es fundamental conocer sus limitaciones reales y comprender por qué la ciencia de la edificación actual prefiere soluciones de barrera impermeabilizante mecánica o química.

¿Qué es la electroósmosis aplicada a las humedades?

La electroósmosis es un sistema electrónico que intenta frenar la humedad en las paredes mediante el uso de campos eléctricos. Su objetivo es emitir una señal electromagnética artificial para invertir la polaridad de los muros; de este modo, se busca empujar el agua acumulada en la estructura de la vivienda de vuelta hacia el subsuelo, impidiendo que siga ascendiendo.

Para entender cómo funciona este proceso, debemos mirar qué ocurre dentro de una pared afectada por capilaridad. Los materiales de construcción como el ladrillo, la piedra o el mortero no son bloques totalmente compactos; en realidad, están llenos de microporos y canales invisibles que actúan como una red de finas cañitas.

El agua que se encuentra bajo una edificación contiene sales minerales disueltas, lo que le otorga una carga eléctrica natural. Al entrar en contacto con los cimientos secos de la casa, se genera una diferencia de potencial eléctrico entre el suelo y el muro.

Esta pequeña corriente es la que funciona como un motor que empuja el agua hacia arriba a través de los poros de la pared, permitiéndole vencer la fuerza de la gravedad. La electroósmosis teórica intenta neutralizar esa reacción, aunque la realidad en la edificación suele ser mucho más compleja de lo que promete la teoría.

Tipos de sistemas de electroósmosis en el mercado

En el sector de las reformas y la rehabilitación de edificios, se comercializan principalmente dos variantes de electroósmosis para humedad. La primera de ellas es la electroósmosis activa o con cableado, un sistema clásico que requiere una instalación invasiva en los muros.

  • Consiste en introducir una serie de ánodos metálicos directamente en el interior de la pared afectada a intervalos regulares. Estos componentes se conectan mediante cables a una centralita central y a un cátodo clavado directamente en la tierra del suelo.
  • La centralita emite una corriente continua de muy baja intensidad que circula desde los ánodos del muro hacia el cátodo del terreno. Al invertir el campo eléctrico natural, se busca que las moléculas de agua cargadas positivamente retrocedan hacia el subsuelo de forma permanente.

Por otro lado, encontramos la electroósmosis inalámbrica o inalámbrica-frecuencial, que prescinde por completo de los cables ocultos en las paredes. Este dispositivo consta de una pequeña centralita electrónica que se cuelga en una pared interior y se enchufa a la red eléctrica doméstica.

  • El aparato emite ondas electromagnéticas de baja frecuencia destinadas a desorientar los dipolos de las moléculas de agua dentro de los poros. Los fabricantes de estos sistemas prometen que las ondas frenan el remonte del agua, mitigando los estragos de la electroósmosis para la humedad sin necesidad de realizar obras molestas en la vivienda.

¿Por qué la electroósmosis no es la solución ideal?

A pesar de que la base física del movimiento del agua mediante electricidad es un hecho científico probado en laboratorios, su aplicación práctica en edificaciones reales presenta graves inconvenientes. El principal problema radica en la enorme heterogeneidad de los materiales que componen los muros de una casa antigua o moderna.

Un muro combina materiales como ladrillos de arcilla, piedras de diferente origen, revestimientos de yeso y morteros de cal. Cada uno de estos componentes posee una conductividad eléctrica totalmente distinta y un tamaño de poro variable.

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Por lo tanto, el campo eléctrico generado por los dispositivos de electroósmosis para humedad no se distribuye de manera uniforme a lo largo de toda la estructura del muro. Esto genera zonas de sombra donde la corriente no llega con la intensidad suficiente, permitiendo que el agua continúe ascendiendo.

La dependencia absoluta de la corriente eléctrica

Otra debilidad crítica de la electroósmosis para humedad es su total dependencia del suministro eléctrico continuo de la vivienda para mantener su efecto barrera. Si el dispositivo se desenchufa por descuido, sufre una avería técnica o hay un corte de luz prolongado, el campo magnético desaparece al instante.

En ese preciso momento, la diferencia de potencial natural del terreno vuelve a activarse y el agua retoma su camino ascendente por los capilares. El muro vuelve a humedecerse de forma inmediata, arruinando los trabajos de pintura y revestimiento que se hubieran realizado tras la supuesta deshumidificación mediante electroósmosis humedad.

Los riesgos de la electrólisis y la degradación estructural

La aplicación de corrientes eléctricas continuas en el interior de muros húmedos puede desencadenar un fenómeno físico secundario muy dañino llamado electrólisis. Al pasar la electricidad a través del agua con sales disueltas, se produce la descomposición química de los elementos presentes.

Esta reacción química puede corroer de forma acelerada los ánodos metálicos insertados en la pared, dejándolos inservibles en pocos años. La corriente puede alterar la composición de los aglomerantes del mortero, acelerando la desagregación de los muros y restándoles resistencia mecánica.

Además, la acumulación forzada de sales minerales en la base de la pared debido al campo eléctrico de la electroósmosis para humedad provoca un efecto destructivo. Cuando el agua intenta evaporarse, estas sales cristalizan aumentando su volumen, lo que termina por desconchar las pinturas y pulverizar los ladrillos.

Factores externos que anulan el sistema inalámbrico

Los dispositivos inalámbricos de baja frecuencia que prometen solucionar la humedad suelen perder eficacia debido al propio entorno del hogar. Las ondas electromagnéticas que emiten sufren interferencias constantes provocadas por las redes Wi-Fi, los electrodomésticos, los muros muy gruesos o las vigas de acero.

Además, elementos comunes como las mallas de ferralla en el hormigón o los aislamientos metálicos pueden blindar la pared, impidiendo que la señal penetre y actúe contra el agua. Dicho esto, al no existir un control científico preciso sobre el comportamiento del agua dentro de los muros, los resultados suelen ser nulos o, en el mejor de los casos, temporales.

La importancia de un diagnóstico profesional previo

El fenómeno de las paredes mojadas no siempre responde exclusivamente a la capilaridad del terreno, sino que puede estar combinado con otros factores constructivos. Las filtraciones laterales por presión hidrostática o las condensaciones por falta de aislamiento térmico requieren tratamientos completamente diferentes a la electroósmosis para la humedad.

En Novanor realizamos un estudio minucioso de cada inmueble con equipos de tecnología avanzada para identificar la raíz exacta del problema. Solo un diagnóstico veraz permite diseñar una estrategia de intervención que elimine la presencia de agua de forma definitiva y garantizada.

Soluciones definitivas: las barreras químicas de inyección

Frente a la ineficacia de la electroósmosis para la humedad, en Novanor apostamos por las barreras químicas de inyección, el método más seguro y avalado por la ingeniería de la edificación contra la capilaridad.

Esta técnica consiste en realizar perforaciones estratégicas en la base del muro para inyectar resinas hidrófobas de última generación. Estos geles se expanden de forma homogénea por los poros del material y crean un tapón impermeable continuo que impide mecánicamente que el agua del subsuelo vuelva a ascender, garantizando una durabilidad excepcional por décadas, sin cables ni consumo energético.

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Invierte en soluciones constructivas reales

Las humedades no tratadas adecuadamente terminan por mermar la salud de los habitantes de la casa, propiciando la proliferación de hongos, ácaros y esporas nocivas. Asimismo, debilitan de forma silenciosa los cimientos y pilares de carga, poniendo en riesgo el valor patrimonial del inmueble. La electroósmosis humedad no representa una solución eficaz.

Te invitamos a ponerte en contacto con nuestro equipo de técnicos especialistas para programar una visita diagnóstica gratuita. En Novanor te ofreceremos la mejor alternativa técnica del mercado actual para erradicar por completo los problemas de humedad, devolviendo el confort a tu espacio vital.